DIME
CUANDO
Quisiera estar a tu lado un día completo sin disturbas,
ambos espíritus agitados divirtiéndose discretamente.
Extenderé mis brazos al cielo para robarle un ángel,
eres el no ganado premio de flores y piedras preciosas.
Un día sin igual, o sea, descubriendo secretos tiernos,
satisfaciendo tu vientre de placeres fogosos deliciosos.
Para mostrarte cómo un mortal debe amar a su diosa,
no con cuentos, sino con todos tus sentidos de mujer.
Sé que por vez primera
verás a la vida de otra manera,
sabrás
que inspiran a pintores y poetas de todo lo bello.
Incitaras
las inquietudes en tu alma, tu pasión reposada,
eres musa, pero ningún otro hombre se ha dado cuenta.
No
es un secreto que desde un tiempo te he deseado,
y
sabes bien que los años me han pasado bastante rápido.
Sin embargo, me encantaría estar una noche solo contigo,
te aseguraré que no te arrepentirás de nuestro encuentro.